Saturday, July 9, 2011

Con el Tiempo

Leí esto y casi lloro. Es tan real y certero que no hay manera de no sentirse identificad@ aunque sea con un fragmento. Hay varias versiones diferentes y ni siquiera hay certeza de que lo escribió Borges cómo se le atribuye, lo que sí es que quien lo escribió, es humano cómo todos nosotros, y vive lo mismo que todos hemos vivido.

Aquí lo comparto con ustedes.

Con el Tiempo

"Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma, que el amor no significa acostarse y una relación no significa seguridad; y uno empieza a aprender que los besos no son contratos y los regalos no son promesas; y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos.

Y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calorcito del sol quema. Que hay que plantar su propio jardín y decorar su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores. Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno vale, y con cada día... uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro, significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por compañía a tu soledad, irremediablemente acabarás no deseando volver a verla.

Con el tiempo te das cuenta de que los amigos verdaderos valen mucho más que cualquier cantidad de dinero.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba ya no tiene ningún sentido. "

Jorge Luis Borges


Borges.J.L.(Aunque se le acredita a Borges, algunos dicen que no se parece a su estilo).

Saturday, June 11, 2011

La historia de una Guerrera que conozco

Hace 25 años a mi Tía le dio Lupus. Tenía 18 años y estaba en su primer año de en la UPR en Río Piedras cuando se enteró. Yo recuerdo cómo si fuera hoy ver a mi mamá llorando desconsolada en casa por semanas. Titi Cyntia, como le llamamos cariñosamente, es su hermanita menor. Se llevan 13 años, así que quizá la ve más cómo una hija que cómo una hermana. La enfermedad la atacó rápido. Poco a poco vimos cómo ante nuestros ojos Titi se hinchaba, sus riñones se fueron a fallo renal y el doctor habló con abuelo para informarle que debía hacer los arreglos fúnebres pues le quedaban menos de 24 horas de vida. Mi familia, que siempre ha sido muy religiosa, en lugar de darse por vencidos se refugiaron en su fe, y eso de alguna manera u otra los mantuvo tranquilos en medio del dolor. Las 24 horas pasaron, y Titi Cyntia sobrevivió. Y es que una de las cosas más lindas que tiene ella es que jamás, jamás se rinde.

Mis mejores historias de niñez, las que mantengo vivas en mi mente, son con Titi. Ella me paseaba por todos lados. Nos llevamos 12 años de diferencia, así que siempre fuimos muy cercanas. Cuando trabajaba en el Pet Shop de Woolworth's de Río Hondo, me dejaba jugar con los animalitos. Me llevaba con ella al cine, a la Universidad, a comer helados. Me regalaba su ropa cool, bien ochentosa, punk y medio rebelde looking. Yo vivía admirándola, y ella vivía sonriendo. Aún en los peores momentos de la enfermedad jamás la vi llorar. Aún cuando se hinchó a tal punto que botaba agua por una especie de estrías que le salieron en las piernas ella sonreía. Repetía mil veces, "Yo no me voy a morir nada". Su novio de seis años la dejó en una de sus tantas hospitalizaciones. Nunca regresó al hospital. Eso tampoco la mató.

Luego de varios años con quimioterapias y cortisonas su enfermedad entró en remisión. Se enamoró de un chico que le dijo “si tengo que donar un riñón por ti así lo haré” y una semana antes de su boda, la enfermedad regresó. Aún así pidió permiso en el hospital y se casó. Hinchada, enferma, desfiló, su sonrisa a flor de piel. Pasaron más años, se convirtió en una profesional, al esposo se le olvidó la promesa de donarle el riñón y la dejó porque no podía bregar con la enfermedad, no la podía ver debilitándose, no aguantó y huyó con miedo (aún son buenos amigos) y en esos momentos ella seguía ahí, en pie de lucha, sobrevivió eso también.

Hoy, a sus 40 y pico bajitos tuvo que retirarse tempranamente de su trabajo, casi obligada, y es que ya sus ligamentos no resisten y cualquier golpe o caída significa ligamentos rotos o desgarrados. En los pasados dos años le han operado ambas rodillas y un brazo. Ya casi no ve, por lo que no puede guiar de noche, a veces depende de nosotros, sus sobrinos y hermanos pero vive sola con sus perritos y ¿saben que? Aún sonríe, siempre. En mis 29 años jamás he visto a Titi Cyntia rendirse, jamás la he escuchado decir "no puedo más" y eso, eso es lo que la mantiene viva. Sus ganas de saborear lo que venga, de luchar por existir. A ella le gusta vivir y punto. A ella le gusta salir con amigos, cocinar, alcahuetearnos, le gusta nadar, cantar, aconsejar y le gusta reírse… a carcajadas… sin parar. No le importa mostrar sus estrías, su cara redondita por la cortisona, cojear un poco, eso le vale madre.

Mi Tia es una guerrera, y ya a esta etapa de su vida y su enfermedad nos ha probado a todos que la actitud con que enfrentas los tropiezos que la vida te pone en el camino es la que decide el destino que vas a tener. Si la vida te da el chance de vivirla, no importa la condición, hay que aprovecharla, todos los días hay algo que le da motivos para vivir, y ella, en lugar de reclamarle, los aprovecha.

Thursday, March 31, 2011

Eso es lo que nos pasa, Puerto Rico.

¿Qué nos pasa Puerto Rico? Así se llamaba una campaña de servicio público que salió hace unos años atrás y que todos repetían sin parar. El mensaje que pretendía llevar era que los valores se estaban perdiendo y que teníamos que poner de nuestra parte para tener una mejor sociedad. No se cuán exitosa llegó a ser, si se que el mensaje era real. La campaña recalcaba lo importante de decir buenos días, de dar paso en la carretera, de ayudar viejitos a cruzar la calle y cosas por el estilo.

Quien pensaría que años más tarde eso es lo menos que nos debe afectar en estos días porque ahora no te dan los buenos días y encima te pegan un tiro; no te dan paso y se disparan de lado a lado en plena luz del día matando inocentes que van por la vía; y no ayudan a cruzar los viejitos, pero tampoco le importa si llevan semanas sin comer un plato de comida o darse un baño. ¿Y de quien es la culpa? Pues muchos pensarán que de los líderes del país y tienen razón, pero más allá, la culpa es de nosotros. Los que escogemos los líderes, los que leemos las noticias trágicas y preferimos pasar la página rápido para no tener que lidiar con la realidad que vivimos.

Este país se ha convertido en uno inseguro, dónde los que llevamos la carga económica, la clase media, tiene un nivel de stress que nos lleva a enfermarnos de la mente y los que viven del mantengo y de la venta de cosas ilegales se pasean por ahí lo más felices sin que nadie haga nada.


Ahora matan mujeres cómo si esto aquí fuera un campo de guerra, por celos fundados o infundados, por charrerías de macharranes pendejos a los que le enseñaron que sus parejas son propiedad de ellos y cuando no las quieran más o ellas le fallen las pueden matar cómo cerdos y seguir su camino. También matan niños cómo si fuera relajo, las propias madres que le dan la vida se la quitan de maneras horrorosas. Y las que no los matan participan de crímenes tan horrendos cómo permitir que sus parejas los violen o sodomicen y hasta participan de tal aberración. ¿Y que hacemos nosotros? ¡No hacemos nada gente! ¡Nada!

Los gobernantes se concentran en criticar a los de la oposición y mientras hacen eso compran o venden favores, se pasean con maleantes, fichurean, se jartan con los chavos de la dieta, recorren la isla en carros caros guiados por chóferes y todo esto con nuestros chavos.
Los religiosos en lugar de predicar con las enseñanzas de sus grandes profetas, prefieren crear bochinches en redes sociales y no hacen nada por detener la división que hay en este país.

Nos burlamos de los pobres, de los "brutos", de los que son diferentes, de los minusválidos, y no miramos nuestras propias limitaciones, las que nos atrasan. Somos hipócritas con nosotros mismos porque vivimos en nuestra propia fantasía y mientras tanto, que nos lleve quien nos trajo porque no sabemos si mañana mientras echamos gasolina en el puesto de la esquina a la 1:00 de la tarde, algún infeliz nos quite la vida por robarnos el Iphone que tanto alardeamos.

¿Y que con los que vienen por ahí y heredarán este país? ¿Qué con los sobrinos, los hijos, los nietos? Pues que se resuelvan como puedan porque con nosotros no pueden contar! Y mientras tanto mi TL en Twitter se llena de gente insultando a un periodista que dijo que le dijeron que vieron un OVNI en la De Diego y nadie, absolutamente nadie dice nada de la ama de casa que mataron a puñaladas a plena luz del día en un Centro Comercial. Nos merecemos lo que tenemos. Así somos Puerto Rico. ¡Eso es lo que nos pasa!

Sunday, March 6, 2011

Lo que me pasó en Irlanda.

Desde pequeña soñaba con ir a Irlanda. Si, leyeron bien, Irlanda. Cuando tenía cómo 7 años vi una película de Disney que se llama "Darby O'Gill and the Little People" y por alguna razón se me metió en la mente que algún día tenía que ir a Irlanda. También comencé a fascinarme por todas esas cosas que de una manera u otra representan a Irlanda acá en Occidente. Los tréboles, el color verde, los arcoiris con sus ollas de oro, los duendes (Leprechauns), en fin, todo lo que tuviera que ver con Irlanda me llamaba la atención.


No fue hasta Septiembre del año pasado que mi sueño se cumplió. Cuando decidimos irnos de vacaciones a Europa, Irlanda fue el primer país que me vino a la mente. Llegamos a Inglaterra y de ahí tomamos un avión que nos llevó a Irlanda. Llegamos, yo toda emocionada, pero Dublin me recibió con una lluvia torrencial y un frio que me llegaba a los huesos. Nos montamos en el Taxi que nos llevaría al hotel. Por el camino el taxista nos habló, nos hizo preguntas, y nos contó mil historias. Yo, fascinada! Llegamos al hotel, uno pequeñito cerca de Temple Bar y del Castillo de Irlanda. Rápido compramos un pase de un "Hop on and off Tour" de esos que te llevan a los lugares más importantes del país y comenzamos a explorar.

La primera parada fue el "Guinness Storehouse" dónde hacen la cerveza oscura más popular del mundo. Y sucedió lo inaudito, luego de un tour fabuloso y ya cuando nos íbamos fuimos víctimas de intolerancia racial, o como se dice en Inglés, "bigotry". Nos montamos en el ascensor, pero se montó tanta gente que las puertas no cerraban. Nadie se bajaba, cuando de repente una señora gruesa y poco agraciada nos dijo que nos teníamos que bajar. Yo, siendo cómo soy, le pregunto que porque nosotros si fuimos los primeros en entrar, y ella, ni corta ni perezosa me dice: Bueno, porque son extranjeros, y todos aquí somos Irlandeses. A mi se me subió lo de negra, y me quedé en el ascensor tiesa, seria, no me moví. Luego de cómo 2 minutos que se sintieron cómo dos horas con gente diciéndonos que nos bajáramos, que si éramos retardados, y los demás silenciosos simplemente mirándonos, nos bajamos del ascensor. No sin que antes yo le gritara "disrespectful, bigots and pigs" claro está. La cosa es que bajé los 7 pisos antes que llegara el ascensor del coraje que tenía, pero cuando se me pasó el coraje me dio el sentimiento más grande que jamás haya tenido y me senté en un rincón a llorar. Lloraba porque nunca me había pasado algo así. Lloraba porque cedí y me bajé del ascensor. Lloraba porque fue en Irlanda, y fueron Irlandeses los que hicieron que me bajara. Lloraba porque mi sueño, mis ilusiones, se desvanecieron en un segundo. Uno de los empleados de la cervecera me vio y me preguntó que me pasaba. Le conté y el se disculpó más de 100 veces, trató de ver si veía a los racistas pero ya se habían ido. Nos fuimos al hotel mientras mi mente me recordaba una y otra vez lo que había pasado.

Los siguientes dos días que duró nuestra estadía los disfruté. La comida, las tiendas, la gente, Temple Bar, la capital completa me la disfruté. De ahí en adelante a donde quiera que fuimos nos trataron bien. La música, la tradición, el ambiente, todo fue fantástico. Pero se que mi experiencia hubiera sido mucho mejor si aquella situación del ascensor no hubiese ocurrido. Es triste que el comportamiento de 2 o 3 personas ignorantes cambié la percepción que uno tiene de un país completo. No se si regrese a Irlanda, sólo se que aún con el mal sabor, valió la pena.

Sunday, February 13, 2011

El adorado Walmart de mi Corazón

Hoy tuve que ir a Walmart a cambiar algo que había comprado y no me funcionó. Tengo que confesar que odio Walmart con toda mi alma y mi corazón pero a veces uno consigue cosas económicas. Bueno la cosa es que lo que me iba a llevar estaba a lo alto de una góndola que sólo alcanzaba con escalera. Merodeé los alrededores en busca de un empleado que me ayudara, pero nada de nada. Estuve como 10 minutos hasta que dí con una muchacha que hablaba por su celular en horas laborables. -"Permiso, habrá alguien del departamento de mascotas que me ayude a bajar algo que está bien alto?" Le pregunto yo. "Mire, pase por joyería y que le tiren un page porque estoy super ocupada ahora mismo" me contesta ella con celular en oreja. Yo la miro con una sonrisa de -gracias por nada- pero procedo a ir a que le pasen el page al asociado de frikin mascotas.  Pasan el page y 10 minutos después aún nada de nada. Camino hasta otra empleada,"¿Disculpe, usted me ayuda a bajar algo de aquella góndola?" -"Ay es que tiene que ser un asociado del área de mascotas" me dice ella bien tranquila. -"Yo se, lo que pasa es que llevo 15 minutos buscando alguien que me ayude, ya le pasaron page y nadie aparece". Se me queda mirando. -"Perate deja ver si lo consigo". Me quedo ahí parada unos 7 minutos más y nada. Camino hasta el front desk y viene una gerente. -"Mire, necesito alguien del departamento que sea para que me baje una cosa de aquella góndola, o consigame una escalera y yo lo bajo" con un tono de que ya estaba medio molesta. -"No, no, yo le consigo a alguien inmediatamente, párese allí que ya van por ahí". Me paro como senda bobeta, pasan 10 minutos más y nada, NADA!

Ya por vencida me dirigo a servicio al cliente. Hago una fila de cinco minutos, aún cúando yo era la única, porque los empleados estaban contándose anécdotas de horror de San Valentin. -"Si hola, vengo a devolver esto porque lo iba a cambiar pero nunca apareció nadie que me ayudara a bajar el que me iba a llevar". El tipo me mira, -"Lo que pasa es que ahora mismo hay cambio de turno y por eso quizá no había nadie, pero vaya allí y yo le aviso a alguien". Lo miro -"No, no, tu no entiendes, llevo más de media hora esperando allí, 2 pages, 3 empleados a los que pedí ayuda y nadie apareción, nadie me ayudó, nada pasó, yo quiero mi dinero de vuelta". El tipo pone cara de -que clase de bicha- y me devuelve mis $35 pesos. Yo me volteo y con mi cara de bicha me voy prometiéndome a mi misma por vez número 25 que jamás, jamás volveré a Walmart. ¿Servicio al cliente? ¡Bien gracias! Bueno que me pase.